
El Barcelona arrancó la Liga de la peor manera al caer derrotado en su visita al Numancia por 1 a 0 en Soria con el solitario gol de Mario. En un flojo partido de todo el equipo de Guardiola, Lionel Messi no pudo provocar diferencias y estuvo a punto de convertir el empate en el final, con un tiro libre que rechazó el poste.
El dibujo táctico no varió, los jugadores fueron los mismos -excepto Daniel Alves-, y el debilitado rendimiento de la pasada temporada con Rijkaard se repitió en el debut liguero contra el recién ascendido Numancia. Messi estuvo siempre bien rodeado por Cisma y Pino y tuvo pocas escapadas para el área rival.
La Pulga intentó, pero estuvo rodeado de piernas contrarias, sin poder romper el partido con una de sus clásicas jugadas electrizantes. Las veces en que pudo rematar, las manos del meta Juan Pablo se quedaron con sus disparos.
A los 45 minutos del complemento, ejecutó una falta directa que terminó explotando en el palo derecho del arquero del Numancia.
Mal arranque y primer golpe a la ilusión blaugrana. Con el dominio y la falta de ideas que había en la pasada campaña bajo el mando de Frank Rijkaard.
















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