Una sensación que hasta el momento apenas había conocido el Barcelona, sobrevuela el Camp Nou. Angustia, porque no se pudo llegar a los dos goles necesarios para pasar a la final. El Inter realizó un planteo cerrojo con todos sus hombres en su campo para no darle a Lionel Messi ni a sus compañeros un centímetro en la zona de peligro. Totalmente espesado por el dispositivo rival, no hubo la chispa que caracteriza a este Barça ni a Leo Messi. El resultado global de 3-2 en favor de los italiano deja a La Pulga sin la posibilidad de ganar nuevamente la Champions League. Es el final del recorrido europeo. No siempre se puede ganar. Una lástima, aunque igual de orgullosos de siempre de un Barcelona que terminó de pie, buscando ese último gol que hacía falta para acceder a la final. Queda ir por la Liga y que Leo consiga ser el goleador doméstico y a nivel mundial.
Es hora de intentar una nueva gesta, una misión compleja hasta el límite. Lionel Messi y sus compañeros deben dar vuelta el 3-1 de la ida, acompañados por todo el público del Camp Nou. Nadie puede reprocharle algo a este histórico Barcelona. De lograr vulnerar a este Inter que sabe cerrarse como una bóveda, se habrá escrito otro glorioso capítulo en la historia blaugrana.
El Barcelona jugó con algo de desidia el partido frente al Xerez, quizá porque en la agenda figura el partido ante el Inter, el próximo miércoles, en el Camp Nou. Ese fue el mensaje que Lionel Messi y sus compañeros le dejaron a la afición, al entrar al campo de juego con camisetas que tenían la leyenda “Nos dejaremos la piel”, en catalán. No será fácil remontar el 3-1, menos contra un equipo con maestría para cerrar espacios. Leo y compañía aseguraron que darán lo mejor de ellos para formular la hazaña.
No fue nada sencillo el paso por Italia, en la derrota por 3-1. El Barcelona fue maniatado por el Inter y Lionel Messi -apenas pudo probar a Julio César una vez- no consiguió romper la incansable marca que los italianos le propinaron, además de algunas acciones ásperas que el árbitro, de tendencia localista, prefirió obviar. Ni Leo logró ser el fulgurante atacante que derriba defensas ni el Barça consiguió hacer pesar su poderío colectivo. Pero la historia no está cerrada, restan 90 minutos en el Camp Nou, en casa, para que el cuadro blaugrana y Leo Messi se tomen revancha de la asfixia interista e intenten dar vuelta este resultado adverso. Será duro, pero si hay un jugador y un equipo en el mundo capaz de aprobar sobresalientemente exámenes imposibles, esos son Messi y el Barça.
15.30 hs. (arg) – 20.30 hs. (esp) – Inter vs. Barcelona
Estadio Giuseppe Meazza, Milán
Confirmado Leo Messi como titular, la duda pasará por si vuelve a la banda derecha dejándole el centro a Ibrahimovic o sigue actuando por el medio del ataque blaugrana o detrás del delantero punta.
Crack. Genio. Bestia. Animal. Perfecto. Voraz. Iluminado. Sublime. Mágico. ¿Qué palabra nueva se puede usar para clasificar a este ser del fútbol? Messi, Messi, Messi, Messi. Quiso romper con esa rutinaria tendencia de marcar hat-tricks y fue un paso más allá. No tiene más sentido gastar nuevos adjetivos en calificar la tarea que Lionel Messi vino a hacer a la tierra. No hay más adjetivos originales para buscar definir lo que el rosarino crea con una pelota en los pies. Arte. Por primera vez consiguió anotar 4 goles en su carrera y sirvieron para triturar 4-1 al Arsenal, en un duelo límite que colocó al Barcelona en la semifinal de la Champions League. Una nueva exhibición de fútbol, más razones para que busquen comparaciones con Maradona y una victoria vital. Barça depositado en la semifinal y Messi, una vez más en la estratosfera.
La historia se había complicado, el Arsenal sorprendía con su fuerza para presionar al Barcelona desde la salida y lo vencía con el gol de Bendtner. Pasaban los Gunners. Pero sólo por breves minutos, hasta que Lionel desenfundó un zapatazo que empató el duelo. Era el prólogo de lo que sería un show exclusivo, una actuación soberana del mejor jugador del mundo. Faltaban tres festejos más para coronar una noche histórica. Alcanzó a Rivaldo como máximo goleador del Barcelona en la Champions League, se transformó en el primer jugador sudamericano que anota cuatro dianas en este mismo certamen, también en el primero que lo hace en una fase de eliminación y entró al club de las glorias que señalaron un póker de goles en la máxima competencia europea.
Es una alegría porque el equipo había comenzado mal y ha terminado de una manera espectacular y una gran emoción sentir la felicidad de la afición”
Lo importante es seguir ganando y que yo siga de esta manera, ahora tenemos un partido importante el sábado”
Es muy difícil repetir lo de hoy, lo importante será ganar aunque sea 0-1″
















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