El Barcelona ya estaba derrotando 2-0 al Valladolid, pero Messi no podía ausentarse en la última victoria y anotó el doblete del final para completar el 4-0 y alcanzar el récord de 34 goles en una temporada que tenía Ronaldo.
Lionel Messi y el Barcelona están a un paso, a un sólo partido de revalidar el título liguero y continuar como monarca de la Liga española. Una costumbre a estas alturas, Messi comenzó señalando el camino de la victoria ante Sevilla, con su gol número 32 en el campeonato. Bojan y Pedro iban a aumentar el marcador, mas luego el dueño de casa iba a complicar seriamente las cosas, a tal punto que la victoria azulgrana terminó en un incómodo 3-2.
Como Real Madrid también cumplió en su compromiso ante el Athletic de Bilbao y se sostiene apenas una unidad por debajo del Barça, la definición se retrasará hasta la próxima y última jornada del torneo español. Los merengues visitarán al Málaga y Leo Messi y sus compañeros recibirán al Valladolid; ambos rivales necesitan los puntos para salvarse del descenso.
Ya tiene un doctorado sobre cómo moverse en el área, pero no dejan de sorprender sus maniobras a la hora de controlar y definir dentro del área:
Otra goleada más del Barcelona, otro 4-1 como el que venía de endosarle al Villarreal y otra vez con Messi subiendo y bajando el telón de la victoria. La víctima fue Tenerife y se logró nuevamente sumar los tres puntos en esta instancia clave en la que, con el Real Madrid asechando desde atrás, un pinchazo puede determinar la pérdida de la Liga española, el único objetivo que sigue en la mira del Barça. Leo volvió a aportar su sublime distinción goleadora, llegó a los 31 gritos domésticos y superó un nuevo récord goleador en la historia blaugrana.
Restan dos jornadas, la ventaja, hasta que Real Madrid juegue el partido de esta fecha, es de 4 unidades. Barça seguirá líder y le queda visitar al Sevilla y recibir al Valladolid. Por lo pronto, Leo superó las marcas goleadoras en un campeonato que poseían animales del gol como Mariano Martín, su ex compañero Samuel Eto´o o Romario. Por delante, sólo le queda el mítico brasileño Ronaldo, autor de 34 tantos. A esta altura, para La Pulga no hay imposibles.

Si el Barcelona necesitaba realzar su moral después de haber soltado la victoria en Londres, el 4-1 al Athletic de Bilbao era lo que necesitaba para esta semana en la que definirá su pase a los cuartos de final de la Champions League y se encontrará contra el Real Madrid, en un choque vital por el futuro de la Liga. Lionel Messi fue una de las piezas más brillantes de la goleada, al ser participe de dos goles y señalar el que sentenció la goleada. Leo se fue a los 26 goles, sigue siendo el Pichichi y alcanzó a Rooney en el primer lugar por la batalla de la Bota de Oro. Pese a los dos compromisos vitales que se vienen, Guardiola no quiso sacar al rosarino, quien acumula 3467 minutos oficiales (dato vía @MisterChip) en la temporada.
Y pensar que estaba en duda y desde este espacio veíamos con buenos ojos un descanso. Ni flemón ni nada de descanso. Lionel Messi tenía que jugar para volver a regalar un recital de fútbol, regates, lujos, caderas rivales rotas y goles en la victoria por 4-2 sobre el Zaragoza. Otro hat-trick más, el segundo consecutivo tras el que le clavó al Valencia, un récord para la Liga española. 8 goles en una semana, si agregamos el doblete que le encajó al Stuttgart, por la Champions League. Insaciable pero también humilde y altruista. Porque era el autor de los últimos 9 goles del Barcelona en la Liga y él mismo le puso fin a ese récord, tras cederle a su compañero Ibrahimovic -venía poco derecho con el arco- el penal que a él mismo le cometieron y que hubiera significado anotar un poker de goles. Una bestia, que, por si fuera poco, ya superó a su mejor producción goleadora en el torneo.














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