Otra goleada más del Barcelona, otro 4-1 como el que venía de endosarle al Villarreal y otra vez con Messi subiendo y bajando el telón de la victoria. La víctima fue Tenerife y se logró nuevamente sumar los tres puntos en esta instancia clave en la que, con el Real Madrid asechando desde atrás, un pinchazo puede determinar la pérdida de la Liga española, el único objetivo que sigue en la mira del Barça. Leo volvió a aportar su sublime distinción goleadora, llegó a los 31 gritos domésticos y superó un nuevo récord goleador en la historia blaugrana.
Restan dos jornadas, la ventaja, hasta que Real Madrid juegue el partido de esta fecha, es de 4 unidades. Barça seguirá líder y le queda visitar al Sevilla y recibir al Valladolid. Por lo pronto, Leo superó las marcas goleadoras en un campeonato que poseían animales del gol como Mariano Martín, su ex compañero Samuel Eto´o o Romario. Por delante, sólo le queda el mítico brasileño Ronaldo, autor de 34 tantos. A esta altura, para La Pulga no hay imposibles.


Y pensar que estaba en duda y desde este espacio veíamos con buenos ojos un descanso. Ni flemón ni nada de descanso. Lionel Messi tenía que jugar para volver a regalar un recital de fútbol, regates, lujos, caderas rivales rotas y goles en la victoria por 4-2 sobre el Zaragoza. Otro hat-trick más, el segundo consecutivo tras el que le clavó al Valencia, un récord para la Liga española. 8 goles en una semana, si agregamos el doblete que le encajó al Stuttgart, por la Champions League. Insaciable pero también humilde y altruista. Porque era el autor de los últimos 9 goles del Barcelona en la Liga y él mismo le puso fin a ese récord, tras cederle a su compañero Ibrahimovic -venía poco derecho con el arco- el penal que a él mismo le cometieron y que hubiera significado anotar un poker de goles. Una bestia, que, por si fuera poco, ya superó a su mejor producción goleadora en el torneo.
Comentábamos en la previa del partido que Lionel Messi tenía que estar más despierto que nunca en esta semana clave, y vaya que respondió. Con un nuevo hat-trick -ya le había asestado uno al Tenerife-, algo a lo que ya le viene tomando el gusto, Lionel Messi se encargó de darle la victoria al Barcelona y tumbó al Valencia sin piedad. Tres goles para incrementar su cuenta a 22 conquistas, rosando su mejor producción goleadora en la Liga y con tanto recorrido todavía por delante. Resta conocer el resultado del Real Madrid para saber si el Barça queda líder en soledad.











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